Oraciones a la Santísima Virgen

María, Madre de Dios y Madre nuestra

👑

Salve Regina

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh, clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración mariana del siglo XI

🔔

El Ángelus

V. El Ángel del Señor anunció a María. R. Y concibió por obra del Espíritu Santo. Dios te salve, María... V. He aquí la esclava del Señor. R. Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve, María... V. Y el Verbo se hizo carne. R. Y habitó entre nosotros. Dios te salve, María... V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Oremos: Infunde, Señor, tu gracia en nuestras almas, para que los que hemos conocido, por el anuncio del Ángel, la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, lleguemos, por los méritos de su Pasión y su Cruz, a la gloria de la Resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Se reza al mediodía

💝

Memorare

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh Madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Atribuida a San Bernardo de Claraval

🛡️

Bajo tu amparo

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos siempre de todos los peligros, ¡oh Virgen gloriosa y bendita! Amén.

La oración mariana más antigua conocida (siglo III)

🌟

Magnificat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia —como lo había prometido a nuestros padres— en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Lc 1, 46-55 — Cántico de María

❤️

Consagración a la Virgen María

Oh María, Virgen poderosa y Madre de misericordia, Reina del Cielo y Refugio de pecadores, me consagro a tu Corazón Inmaculado. Te consagro mi vida entera, todo lo que tengo, todo lo que amo, todo lo que soy. A ti te entrego mi cuerpo, mi alma, mi hogar, mi familia y mi país. Deseo que todo lo que hay en mí y a mi alrededor te pertenezca y participe del bien de tus maternales bendiciones. Para que esta consagración sea verdaderamente eficaz y duradera, renuevo hoy, oh María, en tus manos, las promesas de mi Bautismo. Amén.

San Luis María Grignion de Montfort