Oraciones después de la Misa
Acción de gracias tras la Sagrada Comunión
Alma de Cristo (Anima Christi)
Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh, buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti, para que con tus santos te alabe por los siglos de los siglos. Amén.
Oración medieval (siglo XIV) — rezada por San Ignacio de Loyola al inicio de los Ejercicios Espirituales
Acción de gracias de Santo Tomás de Aquino
Te doy gracias, Señor santo, Padre todopoderoso, Dios eterno, porque te has dignado alimentarme a mí, pecador, indigno siervo tuyo, sin mérito alguno de mi parte, sino sólo por la dignación de tu misericordia, con el precioso Cuerpo y Sangre de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Te ruego que esta sagrada Comunión no sea para mí un motivo de castigo, sino una intercesión saludable de perdón. Que sea para mí la armadura de la fe y el escudo de la buena voluntad. Que sea la evacuación de mis vicios, la extinción de la concupiscencia y de la lujuria, el aumento de la caridad y de la paciencia, de la humildad y de la obediencia, y la firmeza contra todas mis enemistades, tanto visibles como invisibles. Que sea la perfecta pacificación de todos mis impulsos, tanto carnales como espirituales, la firme adhesión a Ti, Dios único y verdadero, y el dichoso cumplimiento de mi fin. Te ruego te dignes conducirme a mí, pecador, al banquete inefable donde Tú, con tu Hijo y el Espíritu Santo, eres para tus santos luz verdadera, satisfacción plena, gozo sempiterno, dicha consumada y felicidad perfecta. Por el mismo Jesucristo, Señor nuestro. Amén.
Santo Tomás de Aquino — Oración de acción de gracias tras la Comunión
Oración de San Ignacio (Suscipe)
Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis, a Vos, Señor, lo torno. Todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia, que ésta me basta. Amén.
San Ignacio de Loyola — Ejercicios Espirituales, Contemplación para alcanzar amor
Oración ante el Crucifijo
Mírame, oh mi amado y buen Jesús, postrado en tu santísima presencia. Te ruego con el mayor fervor que imprimas en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mis pecados y propósito firmísimo de enmendarme; mientras que yo, con todo el amor y con toda la compasión de que soy capaz, voy considerando tus cinco llagas, comenzando por aquello que dijo de Ti, oh Dios mío, el santo profeta David: "Han taladrado mis manos y mis pies y se pueden contar todos mis huesos" (Sal 22, 17-18).
Oración ante el Crucifijo — Indulgencia plenaria (Enchiridion Indulgentiarum)