Adoración Eucarística

Oraciones ante el Santísimo Sacramento

Acto de Adoración

Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias. A Ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte. Al juzgar de Ti, se engañan la vista, el tacto, el gusto; pero basta con el oído para creer con firmeza. Creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios: nada es más verdadero que esta Palabra de verdad.

Santo Tomás de Aquino — Adoro te devote (siglo XIII)

Oración ante el Santísimo

Señor mío Jesucristo, que por el amor que tienes a los hombres, te quedas noche y día en este Sacramento, todo lleno de piedad y de amor, esperando, llamando y recibiendo a cuantos vienen a visitarte: yo te creo presente en el Sacramento del altar. Te adoro desde el abismo de mi nada y te doy gracias por cuantas gracias me has concedido, particularmente por haberte dado a mí mismo en este Sacramento, por haberme dado por abogada a tu Santísima Madre María, y por haberme llamado a visitarte en esta iglesia. Yo saludo hoy a tu amantísimo Corazón y quiero saludarte con tres fines: primero, en acción de gracias por este gran don; segundo, para compensarte de todas las injurias que de tus enemigos recibes en este Sacramento; tercero, con esta visita yo pretendo adorarte en todos los lugares de la tierra donde sacramentado te hallas y estás menos venerado.

San Alfonso María de Ligorio — Visitas al Santísimo Sacramento

Tantum Ergo

Adoremos, pues, postrados, tan augusto Sacramento; y el antiguo rito ceda ante el nuevo fundamento; que la fe nos dé asistencia en defecto de los sentidos. Al Padre y al Hijo sea la alabanza y el júbilo, salud, honor, virtud y también la bendición; al que de ambos procede, sea igual la alabanza. Amén.

Santo Tomás de Aquino — Tantum Ergo (Himno eucarístico, siglo XIII)

Bendición con el Santísimo

V. Les diste pan del cielo. (T.P. Aleluya.) R. Que contiene en sí todo deleite. (T.P. Aleluya.) Oremos: Oh Dios, que en este admirable Sacramento nos dejaste el memorial de tu Pasión, concédenos venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Ritual de la Exposición y Bendición Eucarística — Liturgia de la Iglesia